GIRONDO, el libro que no te puede faltar


Oliverio Girondo nació el 17 de agosto de 1891 en Buenos Aires, desde niño viajó a Alemania, Italia, Bélgica y España. Debido a estos viajes, parte de sus estudios secundarios fueron realizados en Inglaterra (Londres) y en el Colegio Albert Le Grand en Accueil de Francia, país en el que entabló amistad con el poeta Supervielle, con quien asistirá a manifestaciones del movimiento de la vanguardia surrealista. Una vez radicado en Buenos Aires, recibe su título de abogado. A los 20 años dirige el periódico artístico literario "Como edia" con René Zapata Quesada y Raúl Monsegur. 

En 1922 publica en una tirada limitada, impresa en Francia, "Veinte poemas para ser leídos en el tranvía", que incluye ilustraciones realizadas por él mismo, continuó escribiendo pero no vamos hacer hincapié en ello pero si en su último libro, "En la masmédula" (1953). 

Las estructuras del lenguaje son corrompidas la lectura en voz alta es hasta la estructura misma del lenguaje que sufre el impacto de la energía poética desencadenada por Girondo. Al punto que las palabras mismas dejan de separarse individualmente para unirse en grupos, en unidades más complejas, especie de super palabras con múltiples significados y polivalentes, que proceden tanto de su sentido semántico como de las asociaciones fonéticas. 

Un consejo de este humilde lector es que al agarrar las obras girondinas la lectura debe hacerse en voz alta, con un sesgo de nostalgia e ironia. Oliverio va a sufrir un accidente el cual lo deja inmovilizado y unos meses más tarde muere en Buenos Aires el 24 de enero de 1967. 

Elegimos "EN LA MASMÉDULA". 

Ilustración José Nota Dario Varas



ELLA 

Es una intensísima corriente un relámpago ser de lecho una dona mórbida ola un reflujo zumbo de anestesia una rompiente ente florescente una voraz contráctil prensil corola entreabierta y su rocío afrodisíaco y su carnal esencia natal letal alveolo beodo de violo es la sed de ella ella y sus vertientes lentas entremuertes que estrellan y disgregan aunque Dios sea su vientre pero también es la crisálida de una inhalada larva de la nada una libélula de médula una oruga lúbrica desnuda sólo nutrida de frotes un chupochupo súcubo molusco que gota a gota agota boca a boca la mucho mucho gozo la muy total sofoco la toda "shock” tras "shock" la íntegra colapso es un hermoso síncope con foso un "cross” de amor pantera al plexo trópico un “knock out” técnico dichoso si no un compuesto terrestre de líbido edén infierno el sedimento aglutinante de un precipitado de labios el obsesivo residuo de una solución insoluble un mecanismo radio anímico un terno bípedo bullente un “robot” hembra electroerótico con su emisora de delirio y espasmos lírico-dramáticos aunque tal vez sea un espejismo un paradigma un eromito una apariencia de la ausencia una entelequia inexistente las trenzas náyades de Ofelia o sólo un trozo ultraporoso de realidad indubitable una despótica materia el paraíso hecho carne una perdiz a la crema.